Guerra en Gaza y sin avances en Ucrania: un ‘annus horribilis’ para la diplomacia de EE.UU.

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El presidente de Estadios Unidos, Joe Biden (i), y el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu (d), durante una reunión en Tel Aviv (Israel), el 18 de octubre de 2023. EFE/Miriam Alsater/Pool

Washington, 22 dic (EFE).- El estallido del conflicto de Gaza y el controvertido apoyo de Estados Unidos a la ofensiva de Israel han hecho de 2023 un ‘annus horribilis’ para la política exterior de la Administración de Joe Biden, que tampoco ha logrado avances en una guerra en Ucrania estancada casi dos años después.

Estos son cinco momentos destacados de la política exterior estadounidense en 2023.

1- Gaza: una guerra contra pronóstico. Días después de que la Casa Blanca dijera que Oriente Medio no había estado tan tranquilo en dos décadas, Hamás atacó a Israel el 7 de octubre matando a 1.200 personas y secuestrando a más de 240, lo que propició una enorme ofensiva israelí en Gaza que se ha cobrado la vida de más de 20.000 palestinos.

Escudado en la histórica alianza entre Estados Unidos e Israel, Biden viajó rápidamente a Tel Aviv para mostrar su apoyo inquebrantable a Israel y ahuyentar a Irán de entrar en el conflicto.

Pero la indignación de los países árabes aliados de Washington y las críticas de dentro de su propia Administración forzaron a Biden a matizar su postura y a presionar a Israel para que reduzca las muertes de civiles en los bombardeos de Gaza.

2- Ucrania: sin dinero para un conflicto estancado. A punto de cumplirse los dos años desde el inicio de la invasión rusa, Estados Unidos es el mayor donante de armas a Ucrania, con más de 44.200 millones de dólares invertidos, pero los recursos aprobados por el Congreso se están agotando y el Pentágono necesita más.

Sin embargo, los republicanos, que tienen el control de la Cámara de Representantes, ven cada vez con más recelo seguir apoyando a Ucrania, cuya esperada contraofensiva no ha dado este año los resultados esperados y el conflicto permanece estancado.

Es por ello que, en un intento de evadir el veto conservador, Biden pidió en octubre al Congreso un paquete presupuestario en el que mezclaba la ayuda militar para Kiev con la destinada a Israel, pero todavía no ha logrado que sea aprobado.

3- China: del globo espía a la distensión. La relación con China, país al que Washington considera su mayor amenaza, vivió en febrero un capítulo de máxima tensión cuando Estados Unidos derribó un supuesto globo espía y acusó al gigante asiático de haberlo enviado, algo que Pekín siempre negó.

Ambas potencias tuvieron que dedicar buena parte del año a intentar reparar su relación y en junio el secretario de Estado de EE.UU., Antony Blinken, hizo finalmente el viaje a Pekín que había pospuesto por la crisis del globo.

El momento cumbre del acercamiento entre Estados Unidos y China llegó en noviembre en San Francisco cuando Biden se reunió con su homólogo Xi Jinping, con quien acordó restablecer la comunicación entre las Fuerzas Armadas de los dos países.

4- México: el fentanilo agrieta la relación. La cooperación entre Estados Unidos y México en materia de seguridad y combate al narcotráfico entró en crisis en marzo cuando cuatro estadounidenses fueron secuestrados y dos de ellos asesinados en Tamaulipas, un estado mexicano con fuerte presencia del crimen organizado.

La Casa Blanca redobló la presión sobre el Gobierno mexicano para que frenara el tráfico de fentanilo, una droga sintética que ha provocado la mayor crisis de opioides en Estados Unidos, mientras la oposición republicana fue más allá y propuso invadir México para eliminar a los cárteles.

La cooperación pareció encauzarse en septiembre cuando México extraditó a Estados Unidos a Ovidio Guzmán, hijo del narcotraficante Joaquín “El Chapo” Guzmán. En noviembre en San Francisco, el presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, se comprometió ante Biden a combatir el fentanilo tras meses negando que este fuera un problema de México.

5- Venezuela: un acercamiento con condiciones. Estados Unidos anunció por sorpresa en octubre el levantamiento de sanciones petroleras sobre Venezuela y en diciembre liberó a Alex Saab, el presunto testaferro del presidente venezolano, Nicolás Maduro, dentro de un intercambio de prisioneros.

Este supuso el mayor gesto de acercamiento con el Gobierno de Maduro tras años con las relaciones totalmente rotas entre Washington y Caracas.

Sin embargo, la Administración de Biden ha amenazado con imponer de nuevo sanciones si Maduro incumple la hoja de ruta pactada con la oposición para unas elecciones democráticas y se impide participar a la candidata opositora María Corina Machado, actualmente inhabilitada.

Eduard Ribas i Admetlla

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