La tribu de EEUU que buscó reconocimiento en Cuba tiene su primer abogado

0
225

Miami, 18 sep (EFE News).- El joven Curtis Osceola, el primer Miccosukee abogado, defiende que preservar la “soberanía” sigue siendo tan importante para los miembros de su tribu, como lo era cuando en 1959 el jefe Buffalo Tiger viajó a Cuba para que el Gobierno revolucionario cubano los reconociera como nación soberana.

Osceola, que se quita la chaqueta del traje que usa en la corte penal donde ejerce como abogado de oficio y se viste con una “chaqueta india” cosida a mano por su abuela para realizar una entrevista con Efe en la “embajada” Miccosukee, se graduó en 2018 de la Facultad de Derecho de la Universidad de Miami.

En toda la historia de esta tribu originaria de lo que hoy es el sur de Carolina del Sur y el norte de Georgia y se vio empujada a Florida por la colonización del hombre blanco, no ha habido otro abogado.

Cuando se le pregunta por qué, este joven de 31 años responde que los Miccosukees, que hoy en día son unos 600, están mas “interesados en sus familias y en la cultura, las actividades o la medicina” de su tribu.

Él se siente “muy orgulloso de pertenecer” a los Miccosukees. “Es la única nación soberana” que queda, además de los Seminolas, afirma Osceola, quien precisa que ninguna de las dos tribus asentadas en Florida ha firmado un tratado con Estados Unidos.

Miccosukees y Seminolas siempre fueron aliados y no se pelearon nunca por el territorio. Hoy compiten con sus respectivos casinos en los alrededores de Miami.

El de los Miccosukees está localizado junto al llamado Tamiami Trail, una carretera que cruza los Everglades, un inmenso humedal situado en el sur de Florida, donde tienen su reserva y donde vivieron aislados durante unos 100 años.

El casino produce el 98 % de los ingresos que tiene la tribu, que cuenta con escuela, servicios de atención a personas mayores y niños, un especialista en salud mental, policía y tribunal.

CUBA EN LA HISTORIA MICCOSUKEE Y EN LA DE CURTIS OSCEOLA

Osceola reconoce que es un Miccosukee “un poco diferente” y no solo por ser abogado y haber estudiado en la escuela pública en Naples (Florida) y luego en la Universidad en Miami.

Para empezar su madre nació en Cuba y no pertenece a la tribu, razón por la cual no tiene un clan familiar, aunque ha sido adoptado por el de “las aves”, dice hablando mitad en español y mitad en inglés.

El matrimonio de su madre y su padre no tiene nada que ver con la vieja historia de Buffalo Tiger, pero quizás por tener sangre cubana la rememora con mucho detalle y precisión frente a una foto de aquel jefe.

Según cuenta, a fines de los años 50 el presidente Dwight Eisenhower quería acabar con las condiciones especiales de las tribus y Buffalo Tiger pensó que tener un reconocimiento internacional le ayudaría en su propósito de mantener el estatus de los Miccosukees.

Viajó a Cuba en 1959 poco después del triunfo de la Revolución y en el aeropuerto lo recibieron Fidel Castro, Raúl Castro y Ernesto Che Guevara, con quienes se reunió esos días y hablaron “de sus respectivas naciones y del derechos de ambos pueblos a determinar su futuro y acordaron reconocerse mutuamente”, dice el joven abogado.

La reacción de Washington, ya con John F. Kennedy en la Casa Blanca, fue llamar al entonces abogado de la tribu y convocar a los dirigentes tribales a la capital.

El Gobierno les aseguró el reconocimiento federal con dos condiciones: que no regresasen jamás a Cuba y tampoco a la Casa Blanca.

Después del relato, Osceola dice que no se debe malinterpretar esa historia pensando que los Miccosukees eran comunistas. Lo que buscaban era no perder su soberanía.

Ese sigue siendo el tema más importante para su tribu, dice Osceola, cuyo abuelo cubano estuvo a punto de ser ejecutado por los revolucionarios porque tenía un cargo en La Habana y se salvó porque se exilió en Puerto Rico, donde aún vive.

En unas elecciones como las que se celebrarán en noviembre, los Miccosukees no votan por un partido determinado sino por el candidato que tenga una política que favorezca a la tribu, y sobre todo por el que les permita “ejercer su soberanía, practicar su religión y proteger los Everglades”.

Siguiendo los consejos de un primo suyo que era vaquero y muióo de sobredosis de opiáceos, decidió bía estudiar derecho. Una vez graduado, empezó a ejercer en un bufete que lleva una demanda de la tribu contra la farmacéutica Purdue Pharma por la crisis de salud provocada en EE.UU. por esos medicamentos contra el dolor.

Según dice, su misión es “proteger” a su tribu, ayudar a lograr un el “equilibrio” entre el mantenimiento del estilo de vida y los “secretos” de los Miccosukees y la necesidad de que el mundo conozca mejor su identidad, su historia y sus valores.

En sus tiempos como alumno de escuelas públicas, Curtis Osceola conoció en carne propia los “prejuicios, el racismo y la ignorancia”, pero recuerda que los Miccosukees “aprendieron a sobrevivir” a lo largo de su historia y además cuentan con “un fuerte apoyo” de sus familia y su comunidad.

El siguiente paso en lo que el joven abogado llama su “aventura” es presentarse a las próximas elecciones para el consejo de dirigentes de la tribu, que consta de cinco puestos: presidente, vicepresidente, secretario, tesorero y legislador.

Cuando se le pregunta qué cargo quisiera para él, dice que le gustaría ayudar a su tribu tanto en el manejo de los negocios como en los asuntos políticos.

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here