Mujeres Verdes, unas latinas empresarias y promotoras de su cultura

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La fundadora de "Mujeres Verdes", Angélica Durán (i), posa junto a otras integrantes del grupo el jueves 22 de diciembre durante un mercadillo en el centro de la ciudad de Tucson, Arizona. EFE/María León

Tucson (AZ), 27 dic (EFE).- Con salsas de chiles, aceites de la planta de marihuana o joyería bañada en oro, latinas empresarias del grupo Mujeres Verdes están demostrando en Arizona no sólo su potencial emprendedor sino impulsando sus raíces hispanas.
Las emprendedoras aprovecharon las experiencias adquiridas al enfrentar dificultades en sus negocios para establecer hace dos años este colectivo que busca ayudar a otras hispanas a impulsar sus pequeñas empresas.
“Nuestro objetivo es ayudar a otras mujeres latinas, particularmente negocios que resaltan nuestros valores y cultura por medio de productos y servicios que ofrecen al público”, dijo a EFE Angélica Durán, una de las fundadoras de Mujeres Verdes.
La hispana es dueña de Raizes 420, un negocio dedicado a la venta de productos derivados del aceite de cannabidiol (CBD), un componente de la planta de marihuana que a diferencia del tetrahidrocannabinol (THC), otro de sus compuestos, no es un alucinógeno.
Durán y cuatro amigas establecieron el colectivo, que organiza cada mes un bazar en el centro de Tucson, Arizona, para dar a conocer y vender sus productos.
“Para nuestras familias latinas es difícil primero tomar la decisión de emprender un negocio propio donde seguramente se invertirán los ahorros de toda una vida, y después mantenerse y tener éxito”, dijo la empresaria.
Diversos estudios indican que los primeros dos años de un nuevo negocio son cruciales para determinar si va a sobrevivir o no.
Esto se suma a los retos que para todos los negocios representó la pandemia, lo que ha incrementado la necesidad de establecer este tipo de cooperativas.
“Muchas familias enfrentan serios problemas debido al incremento en las rentas, la comida. Por eso estamos tratando de llevar el mensaje de que compren en negocios pequeños locales, dentro de su propia comunidad, obteniendo productos de calidad y originales”, señaló Durán.
LATINAS Y PEQUEÑOS NEGOCIOS
De acuerdo con un reporte de octubre pasado de la Cámara de Comercio Hispana de Arizona, el 26 % de todos los negocios pequeños de mujeres en el país son de latinas. Y en Arizona estas representan uno de los segmentos de la población que más negocios pequeños están emprendiendo en diversas ciudades como Tucson y Phoenix.
El reporte señala que en Arizona hay 123.000 pequeños negocios de empresarios latinos, de los cuales 66.000 son de mujeres.
Asimismo, el poder adquisitivo de los latinos en este estado es de 57.000 millones de dólares, cerca del doble que el registrado hace una década.
Cameo Cruz, una de las empresarias de Mujeres Verdes, es dueña de LowerArizona, una tienda en línea de joyería chapada en oro con sus propios diseños.
“La idea me surgió porque yo personalmente soy alérgica a la joyería de fantasía, así que comencé diseñando para mí y me di cuenta de que a la gente le gustaba. Así que me animé a iniciar mi propio negocio”, refirió.
La joyería se distingue porque tiene mensajes e imágenes populares en la comunidad latina como arracadas y otros pendientes con los lemas “Mujeres Latinas”, “ProChoice-My Choice”, “Tucson” y “Chicana”, entre otros.
Señala que participar en el bazar ha sido de gran utilidad para mi negocio. “No sólo me ha ayudado a promover mi joyería sino a llegar a más gente”, apuntó.
Carmen López, quien vende salsa hecha con chile cosechado por ella misma también ha impulsado su negocio gracias a Mujeres Verdes.
“Es una receta de familia. Como me quedé sin empleo por la pandemia, vi la oportunidad de establecer mi propio negocio vendiendo mi salsa. Estamos comenzando y esperamos que la comunidad nos apoye”, expuso.
En el bazar se puede ver una amplia gama de negocios que ofrecen productos como artesanías, comida, pinturas y ropa.
Durán indicó que el principal consejo que les da a otras mujeres es que no escuchen a quienes les dicen que “es muy difícil” o que “ya hay mucha gente vendiendo lo que tú quieres vender”.
“Lo más importante es no darse por vencidas, seguir adelante”, indicó.
La hispana consideró que uno de los principales retos de los pequeños negocios es la falta de oportunidades para poder promover sus productos y llegar a un mercado más amplio, especialmente si no se cuenta con préstamos o fondos necesarios para pagar por publicidad.
“También les ofrecemos consejos de cómo pueden llevar una mejor contabilidad y cómo pueden llevar sus productos a otro nivel y otros mercados que quizás no habían contemplado”, indicó.
El grupo asesora a otras latinas en el uso de las redes sociales como un medio muy efectivo para promover sus productos, especialmente entre las nuevas generaciones, así como en la necesidad de establecer un portal donde ofrezcan más información sobre su negocio.

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