El bombardeo de desinformación y teorías falsas embiste al votante latino

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Miami, 23 oct (EFE News).- Las elecciones de 2020 quedarán marcadas por la plena entrada de las “fake news” en la campaña y cuyos bulos, fotografías y videos trucados y teorías de todo tipo han llegado hasta los millones de votantes hispanos, un electorado que puede decidir los resultados en estados claves como Florida, Arizona y Texas.
Facebook, Twitter y otras redes sociales y aplicaciones como WhatsApp, muy utilizadas por los hispanos, han servido de escaparate para esparcir la falsa vinculación del candidato demócrata, Joe Biden, con los lideres latinoamericanos Fidel Castro y Nicolás Maduro, idea diseminada por grupos de extrema derecha o desde fuera de EE.UU.
Teorías como que el coronavirus es un engaño o que el movimiento Black Lives Matter está relacionado con la brujería han circulado por Facebook y las cadenas de mensajería de WhatsApp.
La desinformación fortalece creencias equivocadas y en última instancia pueden “alentar el extremismo”, dijo a Efe el profesor de Ciencia Política de la Universidad de Columbia, Yamil R. Velez.
“Cuando la gente cree que está tomando decisiones racionales, pero en realidad se guía por información errónea, es difícil que la democracia funcione como debería”, alertó el académico, quien defiende que los ciudadanos deben tomar decisiones “basadas en evidencias y lógica”.
LAS “FAKE NEWS”, CONSUELO CONTRA EL MIEDO
“La desinformación mata, esta súper comprobado, de forma inmediata o a largo plazo”, aseveró a Efe Cristina Tardaguila, directora asociada de la International Fact-Checking Network, una iniciativa creada en 2015 por el floridano Poynter Institute y que agrupa a varias plataformas de verificación de datos.
La explosión de desinformación registrada en los últimos años, esa que el presidente, Donald Trump, bautizó como “fake News”, motivó que muchos medios de comunicación crearán herramientas para verificar datos, las que luego apuntaron al mandatario como uno de los principales propagadores de información no contrastada.
Movimientos como la red de teorías conspirativas QAnon, que recientemente ha visto todas sus cuentas bloqueadas en Facebook y que sostiene que Trump quiere ser derrocado por un grupo secreto de la élite que viola a niños y bebe su sangre para vivir más años, activa el lado emocional del ser humano y florecen en un entorno tan polarizado como el de la actual campaña electoral.
“Las teorías de conspiración crecen porque te ofrece respuesta donde nadie te las da”, ni la ciencia ni la fe tradicional, señaló Tardaguila, quien resaltó que, por el contrario, “los verificadores te van a ofrecer hechos”.
EL BOMBARDEO A LOS HISPANOS EN WHATSAPP
No hay todavía estudios sobre el alcance que puedan tener estas publicaciones entre los latinos, pero la preocupación no es gratuita: un análisis del centro Pew Research proyecta un récord de 32 millones de latinos elegibles para votar en estas elecciones. En los comicios de 2016, acudieron a las urnas unos 12,65 millones de latinos y se espera que esa cifra aumente en cerca de 4 millones el 3 de noviembre.
La preocupación ha merecido que el pasado 8 de octubre la congresista por Florida Debbie Mucarsel-Powell y el legislador por Texas Joaquín Castro, ambos demócratas, pidieran en una carta al FBI una investigación sobre las “campañas de desinformación” dirigidas a los votantes latinos en el sur de Florida.
Se refirieron, entre otros, al caso de un espacio pagado emitido en Radio Caracol, con sede en Miami y subsidiaria de la cadena colombiana del mismo nombre, en el que se señaló que si Biden ganaba las elecciones Estados Unidos caería en “una dictadura liderada por judíos y negros”.
Un bulo que luego transitó con comodidad por WhatsApp, aplicación a la que son muy asiduos los latinos y que, por ser encriptada, a la hora de combatir la desinformación no ofrece la misma facilidad que las redes sociales, como señala Tardaguila.
“No podemos saber cómo algo se vuelve viral en WhatsApp”, y por ello ni la prensa ni los políticos están muy enterados de lo que circula por esa aplicación, dijo la directiva de la International Fact-Checking Network.
Esta red empezó en septiembre la iniciativa FactChat, en la que 10 organizaciones certificadas de verificación de datos se han unido a las dos principales cadenas hispanas de televisión en el país, Telemundo y Univision, para combatir la desinformación durante esta campaña electoral y hasta la toma de posesión, en enero de 2021.
Todo ese contenido, distribuido en español, se vuelca a WhatsApp, donde de manera gratuita los usuarios pueden hacer consultas a través de conversaciones de chats sobre aquellas extravagantes teorías que circulan por internet.
Videos manipulados, imágenes fuera de contexto y audios falsos o trucados, todo pasa por el filtro de FactChat, en la que un grupo de expertos evalúan la fiabilidad de lo que dicen los políticos y otros medios y, en suma, como señaló Tardaguila, revisan “la basura de internet”.
Velez dijo que en medio de este avance de las “fake news”, “los periodistas son la primera línea de defensa contra la desinformación” y por ello se deben destinar más recursos a la “verificación de hechos y a responder a las falsedades que florecen en nuestra comunidad”.
“Los ciudadanos deben estar en guardia. El internet es un espacio no regulado y debemos ser más escépticos sobre lo que leemos y vemos”, alertó.

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