Terapias de conversión no curan, sólo son una tortura

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México, 18 Jun (Notimex).- La actriz y cantante Alejandra Ley, quien se ha declarado abiertamente gay, se pronunció contra las terapias de conversión que prometen “curar” la homosexualidad.

“Es una tortura y lo disfrazan como algo benévolo y benigno, pero en realidad es peligroso. Escuché decir a alguien: ‘No puedo creer que prefieran a sus hijos muertos que siendo gays’, y en verdad es lamentable”, dijo Ley en entrevista con Notimex.

A decir de la standupera, esas terapias que parecen inofensivas son en realidad muy peligrosas, porque involucran tortura y violan los derechos humanos.

“Yo creo que el gobierno, como lo han hecho otros países, deberían prohibir las terapias de conversión porque no lo son, en realidad son torturas y es horrible lo que les hacen. Es importante que la gente sepa realmente lo que pasa en una terapia de conversión”, agregó Alejandra a propósito de la iniciativa de ley que busca castigar a quienes promuevan y participen en este tipo de actividades. 

La propuesta legislativa, impulsada por las senadoras Citlalli Hernández Mora, de Morena; Alejandra Lagunes, del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), y Patricia Mercado Castro, de Movimiento Ciudadano (MC), busca prohibir las terapias de conversión y establecer penas de cárcel de hasta tres años a quienes participen en este tipo de prácticas.

La actriz, quien trabaja en la producción de su segundo álbum de estudio, sostuvo que es importante salir y reclamar los derechos para la comunidad LGBTIII+, pero también celebrar las diferencias y promover el respeto hacia el otro.

“Creo que lo que nos falta es escuchar a los niños y jóvenes, porque somos los adultos quienes ya traemos los prejuicios y quienes se los pasamos a los niños. Por eso hoy más que nunca hay que respetar al de al lado.

“A mi hija la educo en la armonía, inculcándole el respeto hacia los demás y diciéndole ver que va a encontrar gente intolerante, pero no por eso ella debe atacarlos”, indicó.

De acuerdo con grupos de salud mental, la terapia de conversión, conocida también como de reorientación sexual, trata la homosexualidad como una enfermedad mental, aun cuando la Organización Mundial de la Salud retiró desde hace casi tres décadas esta orientación sexual de la lista de enfermedades mentales y en 2018 hizo lo mismo con la transexualidad.

Las principales promotoras de estos tratamientos son instituciones y organizaciones religiosas que basan su atención en charlas disfrazadas de terapias de autoayuda o psicológicas, oraciones e ingesta de medicamentos.

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