Ingrese Clavemundo Aquí ->

Esperanza en el futuro

Publicado por El Mundo el 25 Ago, 2010

Esperanza en el futuro

Miguel Ramírez posa para la foto en su trabajo en Plano Texas. Ramírez cuando regresa a casa se entra al mundo de las telenovelas, el fútbol o las noticias en español que pasan por la televisión. En Associted Press-Univision poll encuentran que muchos U.S hispanos están regresando a los programas en español para conectarse a su cultura. (AP Foto/ LM Otero)

Las actividades cotidianas de Marlén López parecen fácil, pero distan de serlo: Se trata de una indocumentada que limpia oficinas para pagar sus cuentas y no ha visto a su hijo de ocho años desde que salió de El Salvador hace tres años.

Sin embargo, a los 33 años de edad López está contenta con su trabajo, tiene esperanza en el futuro y confía en que su hijo tendrá algún día un título universitario en Estados Unidos.

Una encuesta de Associated Press-Univision entre más de 1.500 latinos revela que los inmigrantes hispanos, muchos con problemas enormes en sus países de origen, tienen una visión más idealizada de Estados Unidos que los hispanos nacidos en territorio estadounidense.

Es Esperanza en el futuro una experiencia citada con frecuencia en la historia de Estados Unidos, país que atrae inmigrantes convencidos de que abundan las oportunidades y de que harán una vida mejor.

Pero también abundan los relatos de que, en cuanto llegan, enfrentan escollos sociales y económicos que persisten de generación en generación. Para López, la vida en Estados Unidos ha cumplido hasta ahora las expectativas que se formó desde que era una muchachita en El Salvador.

Limpiando oficinas gana en una semana el doble o triple de lo que recibía como cajera de una tienda de comestibles en su país. Y ahora tiene jornadas laborales de mucha menor duración, mientras se prepara para traer a su hijo y a su padre a Estados Unidos.

El sondeo, también auspiciado por la organización The Nielsen Co. y la Universidad de Stanford, develó marcadas diferencias entre las esperanzas que tienen para sus hijos los inmigrantes progenitores y los hispanos nacidos en Estados Unidos: El 77% de los padres hispanos nacidos en el exterior creen será más fácil para sus hijos encontrar un buen trabajo, contra el 31% de los hispanos nacidos en Estados Unidos.

De manera similar, muchos más inmigrantes hispanos creen que para sus hijos será más fácil comprar una casa y formar una familia, en contraste con un número menor entre los hispanos nacidos en suelo estadounidense. Dado que los 47 millones de hispanos son la minoría de crecimiento más rápido en Estados Unidos, determinar dónde podrán trabajar, si sus hijos podrán ir a la universidad y por quién votarán es importante para todo el país.

Resulta que los nacidos en el exterior albergan mayores esperanzas, según la encuesta. Gary Segura, experto en ciencias políticas de la Universidad de Stanford que colaboró en la encuesta, lo atribuye a lo que describe como una “socialización adversa’’. Los inmigrantes recién llegados, señaló, “pueden encontrar una vida mejor que la que tenían’’.

Pero a medida que pasa el tiempo y las cosas no salen como esperaban, su perspectiva comienza a cambiar. La crisis económica del país se hizo sentir con especial fuerza entre los hispanos, de acuerdo con la encuesta. Seis de cada diez consultados dijeron que les cuesta sobrevivir y casi la mitad o más expresaron temor de perder sus trabajos, no poder ahorrar para enviar a sus hijos a la universidad. Un 94% de los hispanos dijeron que quieren que sus hijos vayan a la universidad.

Sin embargo, el censo indica que apenas el 13% completa estudios terciarios. Alfredo Coronel, estudiante universitario de 22 años que vino ilegalmente de México cuando tenía ocho años, expresa una combinación de optimismo y frustración. Coronel, estudiante de arquitectura en el Diablo Valley College de Pleasant Hill, California, opina que a sus hijos les resultará más fácil que a él asistir a la universidad. Por ser indocumentado, Coronel no puede recibir ayuda ni préstamos y le costará encontrar trabajo una vez finalizados sus estudios.

La encuesta determinó asimismo que muchos hispanos luchan por mantener un equilibrio cultural, preservando sus identidades pero al mismo tiempo tratando de ser aceptados por la sociedad estadounidense. Segura dijo que la asimilación es una necesidad, ya que los inmigrantes, especialmente los que no hablan inglés, “lo pagan caro’’ pues no pueden manejarse libremente en la sociedad. Los nacidos aquí, en cambio, tienden a darle más importancia a la preservación de su cultura.

“Parece que tengo un pie en ambos mundos’’, dijo Sindy Avila, una indocumentada de 21 años que fue traída a Estados Unidos por sus padres cuando tenía un año de edad.“Voy creando gradualmente mi identidad’’, expresó Avila, que estudia en la Universidad Estatal de Portland.

La encuesta deja en claro que a los hispanos les preocupa mucho la proliferación de iniciativas que buscan combatir a los indocumentados, como la ley de Arizona, y la propuesta de negar la ciudadanía a niños nacidos en el país, hijos de indocumentados. Antes de la aprobación de la ley de Arizona, el 40% de los hispanos consideraba que era importante asimilarse a la sociedad. Después de la aprobación, el porcentaje ascendió al 55%. La participación de la Universidad de Stanford fue posible gracias a una donación de la Fundación Bill & Melinda Gates.

Hacer un comentario

*