Disputa con Trump, un regalo complicado para la popularidad de Peña Nieto

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México, 8 feb (EFE).- El choque diplomático entre México y EE.UU. ha aupado la paupérrima popularidad de Enrique Peña Nieto, aunque el mandatario deberá ser muy hábil para sostener el respaldo que se ha ganando en las últimas semanas empuñando los valores nacionales, coincidieron analistas mexicanos.
“El presidente enarbola o exalta un sentimiento que tienen la mayoría de mexicanos, y apela al orgullo nacional. Esto es de corto plazo, pero tendrá que sostenerlo a lo largo del tiempo, y será difícil”, explicó a Efe el politólogo Khemvirg Puente.
La estrategia política se ha hecho evidente en estos últimos días; hay que mostrar un Peña Nieto cercano pero firme, un baluarte de los valores mexicanos.
Este martes recibió en el aeropuerto capitalino a 135 mexicanos repatriados desde EE.UU., un simbólico acto que no deja de despertar ciertas suspicacias, teniendo en cuenta que cada semana llegan a Ciudad de México tres vuelos de deportados procedentes del vecino del norte.
“No están solos. No se sientan abandonados. Siempre estarán abiertas las puertas de esta su casa”, les expresó.
Ante la insistencia de Trump de que el muro que quiere construir en toda la frontera común será pagado por México, Peña Nieto canceló una reunión en la Casa Blanca prevista para el 31 de enero.
Ello -sumado a reiterados mensajes en los que ha apelado a la unidad nacional, “un frente común”, en defensa de la soberanía y los intereses de la nación- ha calado en la ciudadanía.
Según un sondeo elaborado vía telefónica por la compañía Beltrán Juárez y Asociados (BGC) y el diario Excélsior y publicado el 31 de enero, el 63 % de los entrevistados apoyó la posición adoptada por Peña Nieto frente a Trump.
Si bien el respaldo no se tradujo en un aumento significativo de su popularidad, que subió levemente del 11 al 16 % en dos semanas, sobresalió que todos los partidos se sumaran a la causa, y en muchos mexicanos resurgiera un espíritu nacionalista.
“Mientras Peña adopte una postura más cercana al nacionalismo, recibirá más apoyo, y viceversa”, dijo el analista José Antonio Crespo en una columna en el diario El Universal.
Esta lógica se ha repetido a lo largo de la historia: Cuando un presidente tiene una política exterior “muy visible suele convocar a la unidad de los nacionales, y le beneficia”, dijo Puente.
Por ello, en opinión del coordinador del Centro de Estudios Políticos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el reto del mandatario será no perder el apoyo recabado en estos días cuando inicie la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y deje de centrarse en el orgullo nacional.
Deberá actuar con “astucia y destreza”, pues está en la tesitura de “evitar el conflicto” con Estados Unidos y perder popularidad o buscar la confrontación y subir puntos.
“Se encuentra en una encrucijada, y no es claro hacia dónde se va a orientar”, señaló el experto, que consideró que no hay “garantías” de que Peña Nieto mantenga en ascenso su popularidad, afectada por el descontento ciudadano generado por una creciente ola de violencia y decisiones como el incremento del precio de las gasolinas.
Aunque las últimas acciones frente a Trump parecen beneficiar al presidente, el excanciller mexicano Luis Ernesto Derbez dijo a Efe que Peña Nieto se está exponiendo en exceso, lo que a la larga puede desgastar más su imagen pública.
Así, aunque la decisión “correcta” de no ir a Estados Unidos, sus continuas apariciones pueden jugar en su contra.
“Su gabinete no lo protege suficiente, y es este el que debe tomar los impactos. Lo que hemos hecho desafortunadamente es exponer al presidente a la crítica, sacarlo a él a que tenga que explicar cosas que no le corresponden”, comentó.
En este contexto, consideró “muy difícil bajar” de su actual nivel de popularidad, por lo que esta apelación al nacionalismo podría beneficiarle solo de forma momentánea.
“El respaldo a Peña Nieto es condicionado y, por ende, parece frágil y efímero”, coincidió Crespo en su artículo.
Para el próximo domingo se anunciaron marchas “apartidistas” en buena parte del país para defender “la dignidad”, “el respeto” y la “unidad de la ciudadanía”.
Restará por ver si, como es habitual, las protestas terminan desembocando en una crítica al Estado mexicano, o si se centran en defender los valores nacionales y, por extensión, la figura del jefe del Ejecutivo.

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